Es la mirada que desnuda...
Te deja vestida de huesos,
es una visión al alma con armadura.
El comentario furtivo provoca
que termines postrado en el piso,
aquel beso desmiente el eco provocado
por la euforia del tiempo.
Aprisionado en un cuarto sin rejas
aparenta una ceguera mental, pero el
potente veneno vertido en la sangre
permite la poliformidad.
Al fín amanecío en que aquel lejano
país donde ni la luna ni el sol orquestaban
el día.
Puedo sentir la profundidad del mar
aún sin nadar, aún sin tocar la arena
y cuestionar el canto de una ballena.
Fortificar la posición atravez de una
frase, pensando lo peor, condenar
sin admirar tus mejores actos.
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