lunes, 4 de octubre de 2010

Un ojo durmiendo...

Siempre fue divertido correr detrás del Sol...
El horizonte no se movió con el anochecer y tener
que inundar los brazos en un silencio boreal.

Hoy puede pasar de largo tu ausencia, pero no fue así, es más ya no hay oxigeno
que complazca un viejo sueño ni tampoco cuerpo que lo sostenga.